Verona

La ciudad de los Montescos y Capuletos es, después de Venecia, la más llamativa del Véneto y una de las más atractivas de toda Italia. Es uno de esos lugares que el viajero no puede dejar de visitar cuando está en el país. Verona, fuente de inspiración de Shakespeare, está rodeada de colinas, del río Adigio y del verde de los numerosos cipreses que pueblan la ciudad. En la antigüedad, Verona fue una colonia romana que, al caer el Imperio, fue invadida por ostrogodos, lombardos y francos. Por lo tanto, en la actualidad es una combinación original del arte romano, medieval y renacentista. El apogeo de la ciudad coincidió con la señoría Scalígera ( 1260-1387); de esta época son la mayoría de los monumentos, ya que en este período se le dio mucha importancia al arte. Luego, pasó a depender de los Visconti de Milán, hasta que en 1405 quedó bajo el dominio veneciano. Ya en 1814 fue ocupada por los austríacos y en 1866 pasó a formar parte de Italia junto con el Véneto. El centro señorial de la ciudad es la Piazza Bra, unida al casco antiguo por la Vía Mazzini.

Piazza delle Erbe
Era el antiguo foro romano. Hoy es una plaza llena de actividad los días de mercado. El único resto romano visible en la plaza es una estatua femenina llamada popularmente “Madonna Verona”, que se halla sobre una fuente en mármol extraído de un edificio termal romano. En el centro, se alinean la columna del mercado y la tribuna, desde donde se leían las sentencias y los decretos. En el lado norte se halla el palacio Maffei, de estilo barroco. Frente a él está la columna de San Marcos, erigida en 1523 como signo de fidelidad a Venecia.

Piazza dei Signori
A través de la via della Costa se entra a esta elegante plaza, que, en realidad, parece un gran salón al aire libre. Esta plaza, también llamada Plaza Dante por el monumento al poeta, está limitada por Domus Nova, una construcción barroca de la segunda mitad del siglo XVII. En esta plaza se destaca la Loggia del Consejo, importante obra arquitectónica del siglo XV, que abre el período del Renacimiento veronés.

Arche Scaligeri
Son las tumbas de los Scaligeri. Esta familia mandó construir sus tumbas entre el palacio que habitaban y la iglesia Santa María Antica. Se trata de elegantes mausoleos de estilo gótico rodeados por una balaustrada de mármol con una verja de hierro forjado, decorados con escenas religiosas del Génesis y estatuas de santos.

Casa de Julieta
Existe un relato del vicentino Luigi Da Porto publicado en Venecia en 1531, que cuenta la historia de dos infelices amantes, Julieta Capuleto y Romeo Montesco. Shakespeare tomó la historia e hizo de ella una de las tragedias más conocidas del mundo. Faltan los documentos que certifiquen la autenticidad de la existencia de estas dos familias. Sin embargo, el dato más seguro es el de la rivalidad entre ambas familias, recordada incluso por Dante, que fue testimonio ocular de esos acontecimientos históricos veroneses. En la calle Arcas Scalígeras se encuentra la supuesta casa de Romeo y en la calle Cappello, la de Julieta. Aquí también está el famoso balcón y una estatua de Julieta.

Arena
Es uno de los mayores anfiteatros romanos del mundo, con 44 hileras de gradas y capacidad para 25 mil personas. Su construcción quedó terminada aproximadamente en el año 30 d. C. Existe un mosaico en el Museo arqueológico que muestra los espectáculos que se realizaban en el anfiteatro: había gladiadores y caza de animales feroces. En la Edad Media se utilizó para realizar las ejecuciones capitales. En verano se realizan importantes representaciones líricas. Desde las gradas más altas se tiene una vista panorámica, y en los días claros, se divisan los Alpes.

Castelvecchio
Es un castillo transformado en museo. Allí están expuestas diversas obras de la cultura románica. La sección de pintura muestra el arte veronés del siglo XII y su relación con Venecia y el arte gótico. Fue la última residencia de los Scalígeri, construido por Cangrande II en 1375.

Iglesia de San Zeno
Esta basílica fue construida y destruida varias veces. Su edificación definitiva fue a comienzos del siglo XI. El campanario se terminó de construir en 1178. A la izquierda de la fachada se alza la Torre della Abazia, que en su interior reproduce en pintura al fresco el tema de la Rueda de la Fortuna. La fachada de San Zeno ejemplifica la escultura románica padana. El pórtico, que se apoya sobre dos leones, tiene puertas de bronce (s. XI y XII) con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. En uno de los tímpanos hay una estatua en honor a San Zeno, patrono de la ciudad.

Iglesia de Santa Anastasia
En esta iglesia comenzada a finales del siglo XIII y terminada en el siglo XV se destaca la hermosa fachada con doble portada del siglo XVI decorada con frescos y esculturas. Perteneció a la orden de los dominicos.

Duomo
Es la catedral de Verona. La fachada es del siglo XII, de estilo románico; el interior de la nave es gótico y a ésta se le añadió un campanario clásico renacentista.

Teatro Romano
Pertenece a la época de Augusto (siglo I a. C.) pero sufrió varias restauraciones. Está construido sobre la pendiente de la colina de San Pietro.

San Fermo
Son dos iglesias superpuestas. La iglesia inferior todavía conserva intacto su aspecto románico, mientras que la superior ha sido radicalmente transformada por los franciscanos en 1261. El interior de San Fermo es rico en pinturas que muestran la evolución de la pintura veronesa desde Turone hasta Pisanello.

Palacio Canossa
Es la más ilustre de las arquitecturas civiles erigidas por Michelle Sanmicheli en Verona y la única que está habitada todavía por la familia para la que fue construida. Las dos alas que dan sobre el Adigio y forman el patio datan de la segunda mitad del siglo XVII.

Puerta Borsari
Es la puerta de la Verona romana mejor conservada. En la Edad Media los aduaneros recaudaban los impuestos sobre las mercaderías en tránsito. Esta puerta habría sido construida durante el reinado del emperador Claudio (41-51 d. C.).

Tumba de Julieta
La tradición indica la iglesia de San Francisco al Corso como el lugar de sepultura de Julieta.

Ubicación