Toledo

Toledo parece haber sido hecha teniendo en cuenta todo lo que un viajero busca cuando elige qué ciudad visitar. Su entorno natural es único y sus tesoros artísticos, difíciles de encontrar juntos en un mismo lugar. Considerada una de las joyas que España tiene para el turista, Toledo es un importante centro cultural, además de ser sede de buena parte de la historia nacional. Está ubicada en la región central, a orillas del río Tajo, en la provincia homónima. Muchos son los edificios en los que se ve reflejado el período de dominación árabe (años 711-1085). De este estilo arquitectónico es el Alcázar. Una vez recuperada por los cristianos, fue la capital de España y alcanzó su esplendor a finales del siglo XV, hasta que el Rey Felipe II decidió trasladar la sede de la monarquía a Madrid. Para los que gustan del buen arte, qué mejor lugar que Toledo para admirar las obras de Doménikos Theotokópoulos, más conocido como El Greco. Venido de Creta en 1577, vivió más de 30 años en la ciudad, lo que la convierte en una suerte de santuario al que llegan los fieles a contemplar su obra. El viajero no debería dejar de recorrer sus barrios conventuales, perderse de ver cómo el sol ilumina sus ladrillos policromados y admirar el amanecer desde el valle.

El Alcázar
Construido en el lugar más elevado de la ciudad, es una mole imponente. Durante la Guerra Civil Española, mucha gente se refugió en su interior para resistir hasta que llegaran refuerzos. En su interior hay varios museos; para los que viajan con chicos, se recomienda visitar la sala en la que se expone una llamativa colección de soldaditos de plomo. Destruido y reconstruido varias veces, actualmente es un monumento nacional.

Informes: Cuesta del Alcázar, al final del callejón de Lucio.

Puerta Vieja de Bisagra
También conocida como la de Alfonso VI, porque se cree que fue por debajo de estos arcos por donde entró el ejército cristiano en el año 1085. Conserva su aspecto original casi sin retoques. A pesar de llamarse de bisagra, era la puerta principal de la ciudad.

Informes: Paseo de Recaredo (siguiendo este camino se corre paralelo a la muralla).

Catedral
Construida entre 1227 y 1493 en el lugar que antes ocupó una mezquita, es una de las mejores catedrales de España. Tiene mucho acento mudéjar. Dispone de 5 naves, por lo que su planta es una de las más amplias de la cristiandad. Su torre domina la ciudad; en su sacristía se puede admirar una magnífica colección de pinturas de El Greco, Goya, Van Dyck y otros grandes pintores. Lo que es realmente imperdible es la custodia: hecha en oro y plata, pesa alrededor de 200 kg. y tiene 3 m de altura.

Informes: Calle Cardenal Cisneros, frente a la Plaza del Ayuntamiento.

Museo de Santa Cruz
Tiene una magnífica colección de cuadros de El Greco, entre ellos: La Ascensión de Nuestra Señora.

Informes: Calle Armas y calle Comercio, frente a la plaza de Zocodover.

Muralla árabe
Data de la segunda mitad del siglo X y fue hecha por orden de Abd-al-Rahman III. Se conserva casi completa, con numerosos torreones y una extensión de varios kilómetros.

Informes: Desde el puente de Alcántara hasta el de San Martín (bordea la mayor parte de la ciudad).

Puerta del Cambrón
Daba acceso al barrio judío. Está flanqueada por dos torres cuadradas adelante y otras dos más atrás, lo que forma una pequeña plaza en el centro. Aún se conservan los enormes portones forrados de hierro.

Informes: Cuesta del Cambrón y calle Real (al final del Paseo de la Ronda Nueva).

Sinagoga de Samuel Levy o del Tránsito
Su nombre híbrido viene del cuadro principal, que representaba la Asunción o Tránsito de la Virgen. Al pasar a manos cristianas, se respetó su estilo y las inscripciones interiores, que sirvieron para saber que fue inaugurada en el año 5117 (1357 de la era cristiana). La riqueza del interior es impensable cuando se la mira de afuera. Forman parte de la decoración los salmos de David, en caracteres hebraicos.

Informes: Calle de San Juan de Dios y calle de los Reyes Católicos.

Casa y museo de El Greco
Es un viejo caserón, acondicionado por orden del Marqués de la Vega Inclán para guardar los cuadros del artista en un ambiente que reproduce fielmente la época. En el piso superior, lo que vendría a ser su taller, está la obra Lágrimas de San Pedro. Vale la pena detenerse a mirar La vista y plano de Toledo, en la que se advierte a la Virgen descendiendo sobre un conjunto de casas toledanas, rodeada de ángeles.

Informes: Calle de los Alamillos (frente a la sinagoga de Samuel Levy).

Ubicación