Segovia

Alrededor de 150 km de autopista separan a esta noble ciudad castellana de la reconocida capital española, Madrid. Como toda ciudad de gran pasado histórico, Segovia es hoy esencialmente turística, célebre por la riqueza de sus monumentos y sus especialidades gastronómicas, entre las que destaca el cochinillo asado. El famoso acueducto, uno de los mejor conservados del mundo, y las dos importantes calzadas que confluyen en el centro de la ciudad, demuestran que Segovia ha sido un lugar importante ya durante la colonización romana. De todas formas, fue durante la Edad Media cuando la ciudad alcanzó su máximo esplendor. En esa época, además de ser elegida como el lugar de residencia de los reyes Alfonso X el Sabio y Enrique IV, Segovia se consolidó como un importante centro económico y político, y jugó un papel decisivo en la historia de Castilla. La ciudad posee un curioso y original emplazamiento, que atrae la mirada de todos los visitantes. Por ejemplo, el centro histórico de la ciudad, rodeado de murallas, que son además muros de contención, está construido a 1.000 m de altitud en un roquedo triangular. La visita a “la ciudad vieja”, como la llaman los segovianos, es uno de los recorridos más interesante y ricos de Segovia (alrededor de 4 horas). Sin lugar a dudas, lo que aquí se destaca es el turismo. Segovia atesora el más abundante muestrario de edificaciones románicas del mundo, no sólo en sus iglesias, sino también en sus construcciones civiles, arcos, portadas, patios, estructuras, etc. Entre ellas, podríamos citar: el Palacio de los Marqueses de Arco y la Torre de Hércules. Las principales iglesias románicas son: San Millán, San Martín, La Trinidad, San Esteban, La Veracruz, San Juan de los Caballeros, San Lorenzo, San Justo y San Quirce.

Plaza Mayor
Punto de reunión de los segovianos, es una animada plaza con portales, rodeada por la catedral, el Ayuntamiento y el Teatro Juan Beavo.

Informes: Dentro de la Ciudad Vieja, al lado de la catedral.

La muralla y sus puertas
Su origen se remonta a los tiempos de la reconquista de Segovia, es decir, finales del siglo XI, aunque presentan restauraciones y elementos de épocas posteriores. De siete puertas y siete portillos o postigos, sólo quedan tres puertas y tres postigos, dos de ellos tapiados.

El Acueducto
Con más de dos mil años de antigüedad, es una de las obras más grandiosas de la época del Imperio Romano, símbolo de la civilización occidental. Fue ideado para llevar agua del río Acebeda a la parte alta de la ciudad. Nace en la carretera de la Granja con unos pequeños arcos, que van tomando altura gradualmente; en la plaza de Díaz Sanz cambia de dirección y comienza su arquería. Su punto más alto es en la plaza del Azoguejo, donde alcanza los 29 metros.

Informes: Dentro de la Ciudad Vieja. Sobre la calle Independencia, entre Gobernador Jiménez y Buitrago.

La Catedral
De estilo gótico tardío, comenzó a construirse en el año 1525. Es llamada la Dama de las Catedrales, por su elegancia y esbeltez. En su interior guarda innumerables riquezas y obras maestras de la pintura y escultura. De la antigua catedral de Santa María, que se alzaba en los jardines del Alcázar, se trasladó a la nueva del bellísimo claustro de Juan Guas y la sillería del Coro, ambos del siglo XV.

Informes: Sobre la calle Marqués del Arco, a la izquierda de la Plaza Mayor.

El Alcázar
Fue concebido como fortaleza. Su origen es incierto, seguramente romano o quizá anterior. En el siglo XV, Segovia adquiere importancia con los Trastámara, quienes fijaron la corte en el Alcázar durante largas temporadas, por lo que en esta época fue totalmente renovado. Tiene una estratégica ubicación, sobre la roca agreste, recortada a modo de proa, que se alza en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Este palacio-castillo fue marco espléndido de transcendentales efemérides tales como: la celebración de las Cortes Generales en varias ocasiones, el memorable momento en que Isabel la Católica salió de su recinto para ser coronada reina de Castilla (1474), las bodas de Felipe II con Ana de Austria (1570) y otras muchas.

Informes: Por la Calle Velarde, al fondo, hacia el oeste.

Iglesia de la Trinidad
Es una iglesia románica de austeras proporciones. En su interior, el ábside está decorado con arquerías ciegas y capitales labrados con animales fantásticos.

Informes: Dentro de la Ciudad Vieja, sobre la calle Velarde.

Ubicación