Río de Janeiro

Río es una de esas ciudades únicas en el mundo. Su nombre es sinónimo de bossa nova, carnaval, samba y alegría. Sus playas están entre las más populares del mundo, y la gente es amigable y desinhibida. La antigua capital de Brasil es el lugar ideal para unas vacaciones apasionantes, una oportunidad para soltarse en medio de un clima festivo permanente. Durante el Carnaval, las cualidades de Río se potencian en la fiesta mais grande do mundo. El desfile de las escolas do samba por la avenida del Sambódromo, con las mujeres más lindas apenas vestidas con trajes de plumas, brillos y lentejuelas bailando sin parar hasta el amanecer, son un espectáculo inigualable de gracia y desenfreno. El Carnaval de Río es una experiencia para vivirla a fondo, ya que resume el espíritu de la ciudad.

PAN DE AZÚCAR
Los morros son pequeñas montañas de gran pendiente que se funden con el mar, como el Pan de Azúcar en la Bahía de Guanabara. Se puede subir hasta la cima del Pan de Azúcar en un cable-carril que transporta 75 pasajeros; desde allí se tiene una vista majestuosa de la ciudad y sus playas.

MUSEO DE LA REPÚBLICA
El Palacio Catete es la antigua residencia de los gobernantes brasileños y hoy alberga este museo que exhibe elementos relacionados con los distintos presidentes del país.

Informes: Rua do Catete 153.

CRISTO REDENTOR
Los brazos en cruz del Cristo Redentor son el símbolo más característico de Río de Janeiro. Esta imagen se erigió sobre el cerro Corcovado, y pesa 700 toneladas.

COPACABANA
Es el paseo costero más interesante de Río. Su playa es una de las mejores y del otro lado de la costanera los edificios coloridos y los negocios le dan una vitalidad única.

MONASTERIO DE SÃO BENTO
Igual que en Lisboa, en esta parte de Río hay un ascensor para subir a la calle más alta. Para acceder al monasterio hay que llegar hasta la Rua Dom Gerardo, donde está el ascensor en cuestión. Una vez arriba, el lujo y la belleza de los interiores del monasterio lo dejan a uno perplejo: la decoración en oro y madera combina a la perfección calidad y gusto refinado.

Informes: Rua Dom Gerardo 68. La entrada es gratuita.

SAO CRISTOVAO
Cada domingo en el campo de Sao Cristovao, los brasileños que dejaron el norte hasta llegar a Río se reúnen para tocar su música, comer sus comidas típicas y darle forma a una ruidosa pero terriblemente alegre fiesta popular como pocas. Es un evento sumamente contagioso, a tal punto que los visitantes no pueden hacer otra cosa que pasarla bien

GRUMARI
Playa en estado de naturaleza pura. Aquí no hay hoteles lujosos pero tampoco hay ruido, ni tanta polución. Para los que busquen tranquilidad y buenas playas es el lugar ideal, porque aún no ha sido descubierto por muchos.

JARDÍN BOTÁNICO
Las palmeras son parte de la silueta de Río y es lógico entonces que en su Jardín Botánico haya más de 900 especies distintas. Pero además hay 4.100 tipos de planta distintos que forman una especie de selva en plena ciudad. Si el calor es agobiante, el Jardín Botánico es ideal para pasear por su microclima siempre más fresco que el de la ciudad.

Informes: Rua Jardim Botânico 1008, La entrada es gratis.

MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES
El arte de Brasil no es moneda corriente en las galerías del resto del mundo y por eso este museo es una gran opción de encontrarse con los artistas brasileños de los últimos 200 años. Entre las colecciones del museo se destacan las del gran maestro Cándido Portinari, cuya obra sí que trascendió las fronteras de su país.

Informes: Av. Río Branco 199 LA entrada es libre.

PALACIO IMPERIAL
Cuando la familia Braganza reinaba en Brasil, este palacio fue una de sus residencias. Es un magnífico edificio del siglo XVIII que el gobierno restauró en los años 80.

Informes: Praça XV 48 La entrada es gratis.

Ubicación