Pismanta

Quizás uno de los paisajes más hermosos de la provincia de San Juan, Pismanta es también el recinto de las mejores aguas termales del mundo. Ubicadas en el corazón de los valles, cercadas por la precordillera y el macizo andino, las termas de Pismanta están emplazadas en el departamento de Iglesia, un lugar donde la aridez del desierto se conjuga con el verde del oasis, el trinar de los pájaros y el murmullo somnoliento de las aguas que bajan por las acequias desde las altas cumbres. Las aguas termales surgen desde las entrañas mismas de la tierra y, por sus cualidades rejuvenecedoras y terapéuticas, constituyen uno de los placeres de la vida. Sus propiedades curativas ya eran conocidas por los indígenas de la región, aun antes de la conquista española. Las termas poseen un origen volcánico y brotan de la tierra a aproximadamente 45°C. Se las recomienda especialmente para casos de reumatismo, alergias y otras afecciones de la piel, así como para enfermedades relacionadas con el sistema termorregulador del organismo humano. Llegar a Pismanta es volver a los orígenes de los tiempos remotos, por lo menos eso es lo que sus habitantes afirman. Allí la naturaleza sobrevive intacta y, por las cualidades atribuidas a las aguas termales, el promedio de edad de los habitantes de la zona es de 80 a 90 años. No por nada alguien llamó alguna vez al departamento de Iglesia “el país de los longevos”. La región, además, posee un clima privilegiado que permite visitarla durante todo el año. A lo largo del día la temperatura suele ser de 28°C y, en general, las noches son frescas y agradables. La zona de Pismanta tiene a su alrededor una gran cantidad de atractivos para disfrutar, sobre todo en verano. Entre los más destacados, podemos nombrar el turismo de aventura, trekking, safaris fotográficos, cabalgatas, o el cruce en automóvil por el paso de Agua Negra, a 4.722 metros de altura sobre el nivel del mar, que se utiliza para llegar a la ciudad balnearia de La Serena, en la provincia de Coquimbo, República de Chile. Así pues, podemos decir sin temor a equivocarnos que Pismanta es un oasis de vida y aventura en un rincón del pasado.

Ubicación